El dinero en la historia de Japón

Toda civilización ha tenido siempre tres pilares donde apoyarse para prosperar o como mínimo mantener su existencia en el transcurso de la historia: poder, religión y economía. Si un rey invadía a otro o surgía una guerra entre comunidades, era por al menos uno de esos tres motivos, algo que hoy en día no parece haber cambiado mucho. En esta ocasión hablaremos de dinero, que según cualquier sociedad capitalista es el objetivo de tu vida si quieres alcanzar la felicidad. Dejando aparte la “mentalidad de tiburón” y el debate sobre el uso moral de la unidad monetaria, vamos a hablar de su historia en el país nipón, desde su introducción hasta su forma y valor actual, que comenzó como un simple intercambio de conchas y acabó en el Yen (¥) que se usa actualmente.

Introducción a la economía

Japón en su prehistoria (Periodo Yayoi). Derechos de Agostini Picture Library

Toda civilización que vivió su era neolítica se volvió sedentaria, fundó sus ciudades y se centró en la agricultura y ganadería. La gente podía especializarse en cualquier campo como la caza, la cerámica o la herrería. Por supuesto un agricultor no iba a comerse toda su plantación y un herrero no iba a comerse sus espadas, pero quizás le convenía darle armas al agricultor para defenderse de la fauna salvaje, a cambio del excedente de su plantación. Este fue el origen del trueque. Los objetos tenían un valor variable, dependiendo de la abundancia o de la habilidad negociadora de ambas partes, pero estos diálogos podían volverse disputas rápidamente. La sociedad necesitaba dar un valor concreto a cada bien disponible y se decidió crear un objeto de intercambio de un valor estable; la moneda.

Las primeras acuñaciones fueron en India y China, estos últimos usando pequeñas espadas y cuchillos como moneda. Japón, de forma similar utilizaba el trueque con puntas de flecha, telas, betas de oro o arroz y el primer objeto usado como “moneda” fueron las conchas, algo muy abundando en un archipiélago como el japonés. De hecho el kanji de concha (貝) todavía adquiere un significado de moneda o dinero. Por supuesto las conchas acaban pesando y podían romperse con facilidad y el arroz no puede mantenerse toda la vida, así que también comenzaría a surgir la necesidad de un objeto de valor más estable. Las primeras monedas que vieron en Japón fueron las Ban Liang chinas, pero al estar el país del sol naciente mucho más atrasado que sus vecinos del continente, utilizaban estas monedas como piedras preciosas en lugar de darle el uso pertinente.

Las primeras monedas japonesas (y la primera crisis)

El Wadōkaichin (和同開珎) tenia un diámetro de 24 mm con un orificio cuadrado de 7 mm por lado, pesaba 3,75 g y su valor era el de dos kilos de arroz.

Japón comenzó a acuñar sus propias monedas en el periodo Nara (710-794) con la reforma del gobierno en el año 760, surgiendo así el Wadōkaichin (o Wadokaiho), la moneda más antigua emitida oficialmente en Japón, por orden de la emperatriz Genmei. El diseño se inspiró en la moneda china Tang y se fabricaban en cobre o en plata (esta última de más valor). Pero lo que en en plano parecía un plan estable, en la realidad tenia sus problemas. La plata no abundaba y muchas veces el valor físico de una moneda superaba el valor impreso en su anverso. Las monedas de cobre fueron mucho más extendidas, pero al inicio los japoneses las guardaban en lugar de expandirlas por el territorio, por lo que su uso se limitó a la capital (Nara) y sus alrededores.

Muchos herreros comenzaron a crear su monedas de plata mezclada con metales más baratos y no había forma sencilla de averiguar que moneda era falsa y cual no y documentos oficiales aseguraban que la mitad de las monedas de cobre en circulación eran falsas. El gobierno intentó solventarlo poniendo más monedas en circulación, agravando la inflación hasta el punto que algunos lograban “comprar” puestos en el gobierno con la cantidad de monedas acumulada. Durante 250 años se acuñaron una moneda de oro, dos de plata y doce de cobre, estas últimas recibiendo el nombre concreto de Kochosen. Al final, en el año 958 la corte se rindió y dejó de intentar establecer la moneda en la sociedad japonesa por la de problemas que había, volviendo a pagar con arroz a sus vasallos. El pueblo también prefería el arroz y la seda al no poder sufrir inflación.

Del pago con arroz a utilizar la divisa china

Que Japón se inspiró en China para dar forma a su sociedad y cultura no es ningún secreto; la escritura japonesa fue literalmente copiada a los chinos, el arte Yamato-e nacía de las pinturas de la dinastía Tang y la arquitectura influyo tanto que Heian (actualmente Kioto) fue urbanísticamente diseñada como la capital Tang de Chang’an (actual Xi’an). ¿Por que no intentarlo también con su sistema de divisas?

Jarrón lleno de monedas de cobre del siglo XV. Son comunes estos descubrimientos, lo que sugiere una actividad comercial alta con China y en el propio Japón.

Desde el siglo XII, la expansión del comercio internacional demandó a Japón tener una divisa y para no repetir el desastre del periodo Nara, sencillamente adoptaron la moneda China como la estándar. Las principales exportaciones japonesas eran oro, mercurio, azufre y madera además de otros productos artesanales como espadas o abanicos. China traía cerámica, libros y medicinas. Este intercambio constante impulsó la economía de ambos países, sino pero también fomentó la aparición de “Wakō” o piratas japoneses.

En la capital se llegó a hablar de “la enfermedad de la moneda” por lo rápido que se propagó o los problemas que dio a las gente que no podía acceder a ellas pero gracias a eso, el gobierno no tuvo necesidad de acuñar una moneda propia. Se igualó el valor de 1,000 monedas por un koku (180 litros de arroz, cantidad considerada para alimentar a una persona adulta durante un año). Surgieron prestamistas, casas de empeño, créditos y monopolios. Los nipones podían tener objetos de la China Song decorando su casa elevando el estatus de la nobleza frente al de un campesino o plebeyo.

Con el tiempo, surgieron imitaciones de la moneda china Ming (desde el siglo XIV). Aunque oficiales para los nipones, carecían de valor en el comercio con su país vecino, debiendo intercambiar varias monedas japonesas por una china, por lo que su uso fue poco frecuente y más orientado a nivel nacional. Esta situación se mantendría hasta el periodo Edo. Algunas personas tenían enormes cantidades de monedas difíciles de contar, utilizar y almacenar. Por ello tanto en China como en Japón comenzaron a atarse las monedas en grupos de 100 con cuerdas introducidas en el hueco interior. Las personas más adineradas podían llegar a almacenar más de 7000 monedas en un solo jarrón.

Las divisas de los shogunes: Oro y plata

Umajirushi (Bandera de guerra) usada por Oda Nobunaga.

Para el siglo XV, tras iniciar el Shogunato Ashikaga, Japón volvió a tener moneda propia. Estas tenian un valor representado por el Mon (de cobre) y el Ryō (de oro). Las monedas se acuñaban por orden de los varios señores feudales a disposición de las minas que tuvieran en su territorio y el material con el que hubiera más abundancia. Oda Nobunaga fijó en su territorio los tipos de cambio entre oro, plata y cobre, acto que respetaría y continuaría Toyotomi Hideyoshi, quien ordenó acuñar las monedas de oro Tensho Oban (enormes monedas de oro usadas como regalo o premio a familias de samuráis).

Este crecimiento económico no implicaba que todos los japoneses tuviera una vida más holgada ya que mucho dinero se acumulaba en pocas manos. Esta nueva independencia de la moneda china fue motivada por la pobre calidad de las monedas en circulación y la aparición de otras monedas de uso privado (usadas en ciudades comerciales como Sakai o Hakata). La situación fue tan caótica que el gobierno acabó prohibiendo a la población poder elegir moneda o fabricar otra divisa distinta (a este acto se le llama Erizeni).

Por supuesto, estos cambios volverían a cambiar cuando el poder también cambio de bando tras la batalla de Sekigahara en el año 1600, donde Tokugawa Ieyasu unificaría Japón bajo su dominio en el Shogunato Tokugawa, el último de la historia y también el más longevo, al durar más de 200 años.

El shogunato Tokugawa y la aparición del papel moneda

Monedas usadas en la era Tokugawa: Un Koban de oro, debajo un ichibuban de oro (arriba a la derecha uno de plata), a la derecha y en medio un isshuban y debajo un Mon de bronce.

Al iniciar el shogunato Tokugawa, Ieyasu acuñó monedas de oro y plata y ajustó su valor en todo Japón. La moneda más famosa de la época (y de la antigüedad de Japón) fue la Koban, de forma ovalada, gran tamaño y hecha únicamente de oro. Su valor equivalía a un Ryō, que en la era Tokugawa equivalía también a un Koku.

El tercer shogun, Iemitsu acuño en 1626 una nueva moneda de cobre (algo que no se había hecho desde el siglo X) llamada Kan’ei Tsūhō para sustituir la moneda china tras cuatro siglos de uso y ganar independencia económica, además de prohibir acuñaciones privadas. Tenia el valor de un mon y para mitad del siglo XVII, la moneda sería usada por la mayoría de la población.

Un siglo más tarde, en 1714 se introdujeron dos nuevas monedas rectangulares llamadas Nibuban e Ichibuban, cuyo valor era la mitad y un cuarto de un Koban respectivamente. Otro siglo después, en 1837 aparecería el ichibuban de plata. En menor medida, una moneda rectangular más pequeña llamada Isshuban, que puede considerarse el precursor del Yen moderno.

Otra gran novedad del periodo Tokugawa fue la aparición de del papel moneda o Hansatsu. Originalmente representaban cantidades de arroz (koku) pero al complementarse bien con las monedas cuando estas escaseaban, se volvieron comunes hasta el punto que la mayoría de dominios emitían y utilizan papel.

Varios Hansatsu del periodo Edo (siglo XVII).

Por la parte negativa, estos papeles tenían más la función de “pagarés” que de “billetes”, por lo que su uso conllevaba un riesgo. Un dominio empobrecido podía declarar nulo un Hansatsu si no podía pagarlo debidamente y esa desconfianza fue en aumento con el paso de los años. En 1707 el shogunato prohibió su uso, para reestablecerlo en 1730 y prohibirlo nuevamente en 1759.

Por supuesto, cada dominio tenia sus propias reglas y aunque estuviera prohibido, lo utilizaban a escondidas si era necesario. La economía de mercado siguió avanzando a lo largo del siglo XVIII, aumentando el endeudamiento de muchos y provocando la perdida de propiedades o firmas mercantiles comprando barrios enteros para sus negocios.

Japón notó un crecimiento económico estable incluso con la limitación de no poder comerciar con otros países (salvo Holanda) y con una tasa de impuestos tan alta como lo era recaudar el 40% de las cosechas, aunque este periodo llegaría a su fin con el Bakumatsu.

El gobierno Meiji y la aparición del Yen (¥)

El shogunato Tokugawa vio su final cuando el Comodoro Perry obligó a Japón a abrir sus fronteras al mundo (evento llamado Bakumatsu), creando una gran crisis política en Japón que se relajo con la estabilidad del periodo Meiji. Ahora Japón estaba expuesta al comercio internacional de un mundo que había avanzado mucho más que ellos.

Monedas de Yen circulantes desde el siglo XX hasta la actualidad.

Además de intentar desarrollarse militarmente para alcanzar el nivel de Europa y América, se necesitaba actualizar el sistema monetario tan complicado que habían mantenido desde hace siglos. El 10 de mayor de 1871 el gobierno Meiji promulgó la “Ley de Nueva Moneda” para cambiar las unidades monetarias de “ryo” “bu” y “shu” tradicionales a “yen“, “sen” y “rin“.

En la década de 1880 nacería el banco de Japón. El país se uniría al patrón oro a inicios del siguiente siglo para darle valor internacional y legitimidad a su moneda, valiendo cada yen un gramo y medio de oro. Un Yen del siglo XVIII tenia muchísimo más valor que el actual y se dividía a 100 sen o 1000 rin. Estas particiones se siguieron utilizando hasta su eliminación en 1953.

Billetes de Yen desde 2004 hasta 2024

Tras su derrota en la segunda guerra mundial y la ocupación estadounidense, surgió el milagro económico japonés en los años 60, llegando a ser el tercer país exportador más importante del mundo. Tras vivir la prosperidad y vivir el estancamiento económico desde 1991 (la llamada década perdida), Japón entró en el siglo XXI.

Japón es actualmente (2021) la cuarta economía más grande del mundo, impulsados pro la agricultura y pesca, la investigación científica y la gran industria que poseen (Toshiba, Toyota, Sony…). Los diseños de los billetes de ¥1.000, ¥5.000 y ¥10,000 cambiarán en 2024, junto a una nueva moneda de 500 yenes que llegará antes de esa fecha.

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